Category Archives: Autoconocimiento

Loading
loading..

Conócete a ti mismo

Ignacio Sestafe.

Cuando se comienza el proceso de un cambio profesional, bien de forma voluntaria o bien forzado por otras circunstancias, se comienza un viaje que no sabemos bien a dónde nos va a llevar ni cuánto tiempo va a durar. Si, además, este cambio se produce con una importante experiencia profesional acumulada, la complejidad aumenta.
Y en esta situación compleja, es donde la ayuda profesional puede marcar una diferencia importante.
Habitualmente, solemos necesitar más ayuda de la que creemos y hay que admitir que no siempre nos resulta fácil dejarnos ayudar.

¿Ayuda profesional? ¿Para qué? Pues para conocerse bien a uno mismo, algo que, en la antigua Grecia, en Delfos para más señas, ya aconsejaron los padres de la filosofía.

Marta y Marisa realizan un extraordinario trabajo ayudando a muchos profesionales a poner en orden todo su bagaje profesional: su experiencia, sus habilidades, sus logros y hasta sus emociones. El taller de orientación, las sesiones, las reuniones……. son herramientas que dominan y que son determinantes para trabajar en la preparación de un plan personal.

El trabajo sobre este plan permite formular adecuadamente quiénes somos y nos ayudará a enfocar hacia dónde queremos dirigir la próxima etapa del viaje.
Compartir la experiencia con otras personas, desde una perspectiva totalmente colaborativa, también supone otro apoyo importante en este autoconocimiento.
Por último, mi sincero reconocimiento y agradecimiento al trabajo de Marta y Marisa, por su labor de asesoramiento y ayuda a tantos profesionales excelentes.

Mi Búsqueda

Pelayo Goizueta.

Cuando en mayo de 2017 tomé la decisión de abandonar mi empresa, la empresa que había lanzado junto a mi socio cuatro años atrás, y en la que tanto esfuerzo e ilusión había depositado, supuso un trago amargo, difícil de asumir….pero había que hacerlo, y sobre todo había pensar en la forma de hacerlo.

Al principio se me vino el mundo abajo; no me lo podía creer… ¿Otra vez a buscar?, ¿Ahora que pensaba que nunca más iba a tener que hacerlo?…..¿Y cómo empiezo?; ¿A quién llamo?; ¿Qué le digo?…..Bueno, el caso es que empecé a llamar, fundamentalmente a contactos profesionales y amigos, pero sin mucho orden, y sobre todo sin un discurso claro. Pedí ayuda también a alguien para que me ayudara a mejorar mi CV y carta de presentación…..pero aún así no estaba obteniendo los resultados deseados. Me ponía como disculpa que era junio ya, que la gente estaba más pensando en verano, que por eso tampoco me estaban haciendo mucho caso……pero en el fondo sabía que algo no estaba haciendo bien, y que si no empezaba a utilizar una estrategia adecuada, muy probablemente los resultados no llegarían. En este punto es cuando me acordé de Marta y de Marisa. Ya había hablado con ellas – e incluso había hecho el POP (Programa de Orientación Profesional)- en el año 2012, y aunque en su día no les había hecho mucho caso, su método sí me había parecido interesante, y supe que posiblemente algún día me vendría muy bien.

Así, a la vuelta decidí retomar el proceso de búsqueda. Me quedó clarísimo que mi discurso era muy poco convincente, era confuso y transmitía poca seguridad. A partir de ahí, empecé las reuniones individuales con Marisa, y el discurso fue mejorando, así como la seguridad en mí mismo, el orden, la estrategia……Pero sobre todo desde el principio me quedaron tres cosas muy claras que desde Marta y Marisa me transmitieron:

  1. El proceso de búsqueda de empleo implica preparación; y preparación a conciencia: hay que tener preparado el discurso para cualquier momento (por la calle, por teléfono, con un amigo, con un contacto profesional,….) porque nunca sabes dónde te va a poder surgir la oportunidad, y hay que estar siempre Hay que huir de la improvisación.
  2. No hay contactos malos; sólo son malos los que no se hacen. La oportunidad de tu vida te puede llegar del sitio y de la persona más insospechada; por eso cuanto más gente sepa que estás buscando – y por supuesto lo que estás buscando – mucho mejor.
  3. Y por supuesto: constancia, constancia y constancia

Con estos tres conceptos muy claros, “me puse las pilas”, y empecé a llamar, a quedar con gente, a mandar emails, a contactar por linkedIn….muchos días eran frustrantes, pero sabía que era el camino y que tarde o temprano iba a llegar. Mientras tanto, por supuesto, Marisa me iba ayudando: pulíamos ciertos aspectos de mi discurso, me comentaba en qué momento hablar con determinada persona…..pero siempre estaba ahí, para ayudarme, para echarme una mano….como también lo han estado las personas a las que he conocido.

¡¡¡¡¡Y finalmente llegó!!!!; primero una oferta que no me satisfizo plenamente; pero después la definitiva, y antes de que hubieran pasado tres meses de haber empezado mi búsqueda aplicando una nueva estrategia..

Marisa, Marta y María José, y por supuesto el resto de personas que me han ayudado…muchísimas gracias….sin vosotros esto no lo hubiera logrado!!!. Sólo espero poderos devolver algún día el favor y la ayuda prestadas.

Gran aprendizaje

Por Teresa Burgos.

Cuando un amigo me sugirió que fuera a ver a Marta, pensé que era imposible que pudiera ayudarme: si no sabía qué quería hacer con mi vida y además con “esa trayectoria tan rara que había llevado después de la crisis y que había destrozado mi carrera profesional”. Pero como no tenía nada que perder fui a verla. ¡Y menos mal que fui! Marta y Marisa me han ayudado a dar un giro en mi vida tanto profesional como personal.

Lo primero que vi cuando hablé con ella, y luego me apunté al grupo, es que no era la única persona en esta situación: gente brillante, con unas carreras impresionantes tenían las mismas inseguridades. Como no paraba de repetirnos, ahí estaba nuestro “saboteador” intentando boicotearnos. Y a mí me boicoteaba mucho. En el taller no fui capaz de contar mis últimos años profesionales. Imposible. No era capaz. Tuvo que salir Marta a contar mi trayectoria profesional. Y cómo la contó!!! No era posible que lo que ella expresó fuera lo que había hecho yo en mis últimos 8 años. Pero sí. Era justo eso. Y la razón fundamental era que ella sí se lo creía y yo no. Qué arraigado estaba Mi “saboteador”.

Así que me puse a trabajar con Marisa. Empecé por una labor de introspección enorme, donde tenía que:

1) Encontrar varios logros en mis distintos trabajos. Logros! Pero si yo era financiera y no había tenido logros. Y además cuantificarlos!!!. !!!. Gracias a Marisa, y después de darle mil vueltas, me di cuenta de que sí había tenido logros en mis trabajos. Y así los plasmé. Y no estaban mal.

2) Decidir qué trabajo quería y en qué sector… Y yo qué sabía!! Lo que surgiera. Donde fuera. Bastante había hecho con tener claro que quería volver a trabajar por cuenta ajena. Me había costado 8 meses decidirme y no bastaba con eso!. ¡¡¡¡Tenía que decidir qué puesto buscar y en qué sector!!!! ¡Imposible!. Pues sí. También gracias a Marisa, puse foco y definí qué posición buscaba y en qué tipo de empresa

3) Poner en valor toda mi trayectoria. Puff. Los 15 primeros años: carrera corporativa en empresas multinacionales de diversos sectores. Vale. Relativamente fácil. Pero desde 2009. ¿Cómo podría servir a una empresa mi experiencia posterior? Había montado una franquicia educativa (nada que ver con el mundo financiero corporativo), luego trabajé unos meses en el extranjero (en operaciones), a la vuelta llevaba año y medio trabajando por proyectos como consultora freelance en pymes. Menudo batiburrillo. O al menos era lo que sentía en ese momento y, por tanto, lo que transmitía. Y de nuevo, ahí estuvo Marisa, consiguiendo que me diera cuenta de todo lo que había aprendido en estos años, de lo que me había curtido, de las experiencias que había vivido… Le costó, pero consiguió que lo valorara y me lo creyera.

Una vez que me sentí preparada, salí al mercado. En ocho meses me reuní con 104 personas. Todas las semanas planificaba a quién iba a ver y a qué eventos iba a asistir(compaginándolo con algún proyecto que conseguía como freelance). Tras las visitas, apuntaba cómo me había ido y analizaba los consejos que recibía. Era fundamental vencer “el síndrome de la agenda vacía”, tenía que ocuparla de forma útil y estructurada. En ese camino tuve momentos muy buenos (varios procesos a la vez, conocer a gente que te recibía y aconsejaba de manera totalmente desinteresada) y momentos muy malos. Y en todos ellos Marisa siempre estuvo presente para animarme, ver qué errores había cometido… Sin ella, habría sido imposible.

Para mí lo más difícil de este proceso fue la gestión de las emociones: vivir en una permanente montaña rusa, con subidones cada vez que tenía una entrevista y bajones cada vez que se caía un proceso. Pero mirándola con perspectiva, ha sido una época de mi vida muy positiva, de gran aprendizaje, que disfruté (sin darme cuenta), y donde he conocido a gente interesantísima.

Marisa y Marta, gracias, gracias y mil veces gracias.

Descubrimiento

Por Juan Monedero.

Hacer un cambio de rumbo profesional es un fortísimo punto de inflexión. Tanto si es buscado como inesperado, supone entrar en un entorno completamente nuevo y desconocido.
Sin embargo, es curioso cómo ante este nuevo entorno actuamos de manera diferente a como lo haríamos en nuestras funciones habituales. Utilizo  el plural de primera persona (casi de manera inconsciente) porque he aprendido que lo que me ha pasado a mí no es mi caso sino la norma general.
Si en nuestro trabajo nos encontramos ante una situación totalmente desconocida, buscamos ayuda. Porque sabemos que a pesar de nuestra experiencia nos enfrentamos a algo nuevo.
En cambio, ante un cambio profesional, infravaloramos que estamos ante un entorno totalmente desconocido. No somos conscientes de que no tenemos el conocimiento ni mucho menos las habilidades necesarias para tener éxito. Finalmente, no nos damos cuenta de que se trata de un proceso muy interactivo con otras personas (posibles empleadores, head hunters, contactos, …) y que sin ayuda no vamos a poder tener feed-back de si lo estamos haciendo bien o no, de qué impresión causamos en los demás.
Cometí todos estos errores (y muchos más que no cito),  uno tras otro, hasta ser consciente de que simplemente estaba en un entorno desconocido y que esa era la causa de mi baja eficiencia y nula eficacia.
Y entonces contacté con Marta y su equipo. Marta y su equipo tienen el conocimiento de cómo funciona el proceso de cambio profesional. No hay mejor manera de conseguir un salto cuántico en eficiencia y eficacia. De repente te das cuenta de que el entorno ya pasa a ser conocido, y entiendes lo que va mal y lo que va bien. Y puedes actuar para corregirlo.
Marta, Marisa, ha sido  un placer ser alumno. Gracias por ser las mejores maestras.

Reflexión, Reflexión y Después Preparación.

Marisa de Diego.

A lo largo de nuestras publicaciones, hemos hablado mucho de la importancia de conocernos como punto de partida a vendernos de forma diferencial. También hemos reforzado la idea de que hoy en día, debido a las exigencias del mercado y la gran oferta disponible de candidatos muy válidos, tanto por su larga experiencia como por la calidad de sus proyectos y retos superados con éxito, se hace OBLIGADO saber vender nuestro valor añadido y diferencial que podemos ofrecer.
Esta situación también hace que cada vez los procesos de selección sean más exigentes.
Las preguntas que nos hacen requieren de nosotros estar muy bien preparados para no caer en ambigüedades o globalidades a la hora de responderlas. ¿Cómo podemos asegurar una respuesta que no deje resquicios de duda sobre nuestras capacidades, actitudes y competencias ligadas a cada pregunta que nos hagan?:
• Reflexionar, reflexionar, reflexionar………. sobre quiénes somos sabiendo qué hemos conseguido. Conductas y actuaciones pasadas pueden reflejar más claramente conductas y actuaciones a futuro aunque sea ante situaciones y entornos diferentes.
• Identificando muy bien qué hicimos para superar retos, problemas, situaciones de conflicto. Las generalidades no venden, no nos diferencian.
• Responder siempre desde el planteamiento de la situación, acción y resultados. Tener una estructura permitirá reflejar claridad de ideas y asegurar entendimiento.
• Se breve. No cuentes una historia.
• No provoques una nueva pregunta aclaratoria. Eso ocurrirá si el entrevistador no considera que se le ha contestado a lo que ha preguntado o lo que es peor, le hemos generado DUDAS.
• Estructura bien las preguntas y hazlas desde la seguridad y brevedad.
• Estate atento a las reacciones del entrevistador. Así sabrás si está habiendo conexión.

Generar confianza, buen feeling y asegurar que la percepción generada en tu interlocutor es la que querías, DEPENDE DE TI en gran medida. NO VAYAS A UNA ENTREVISTA SIN ESTAR PREPARADO.

El peligro de emails y whatsappsl peligro de emails y whatsapps

María José Lasarte.

¿Has tenido alguna vez una bronca, un conflicto, un malentendido después de comunicarte por email o por whatsapp?
Sí, hace un par de meses. Fue con un compañero de trabajo. Le escribí para ponerle al día de la situación con un cliente, le expliqué que íbamos a tener problemas para cumplir el deadline, lo hice con la mejor de mis intenciones aunque se lo tomó como si yo le estuviera atacando.
¿Qué hiciste?
Tuve una conversación con él y aclaramos el malentendido. Trabajamos juntos en muchos proyectos y necesitamos entendernos bien.
Arreglado pues.
Mmmmm, tras la conversación me quedé tranquilo sólo hasta cierto punto. Me di cuenta de lo peligroso que es el email y no digamos el whatsapp. Así que llevé este asunto a una sesión con mi coach para mejorar en mi comunicación.
¿Y has avanzado?
Estoy avanzando. He puesto en marcha una serie de acciones que me están ayudando mucho:
• Al escribir un email me tomo mi tiempo. Pienso en el otro y adapto lo que le quiero decir para asegurarme que va a entenderlo tal cual. Soy más concreto y trato de evitar ambigüedades.
• Cuando hablo con él estoy muy centrado en la conversación, sin distracciones. Estoy desarrollando escucha, para ver sus reacciones e ir conociéndole más. También pienso antes cómo digo las cosas.
• Utilizo palabras positivas. Evito obstáculos en el lenguaje. Si necesito ayuda, la pido, realizo la petición expresa y directa. Y lo que decimos a los hijos cuando son pequeños y van a casa de un amigo: “todo por favor y todo gracias”.

Me he dado cuenta que con estos cambios, mejoro la comunicación y mejoro la relación. Y me siento mucho mejor. Te iré contando mis avances y nuevas acciones.

Seguro que esta situación, en el ámbito profesional, nos suena familiar a más de uno. ¿Y qué pasaría si este plan de acción lo trasladamos a los emails que escribimos en un proceso de cambio? Esto lo trataremos en otro post.
Y seguimos con el qué y el cómo…

Descubrimiento

William Foley.

Al sentarme a escribir este blog, lo primero que me viene a la cabeza es la diferencia radical en el antes, y el después del proceso profesional vivido estos últimos meses. Hoy creo haber encontrado esa persona que Marta y Marisa vieron desde el primer momento y que me ayudaron a descubrir.
En mayo de 2016, recibí una llamada – inesperada para mí – que resultó en mi salida de un gran grupo tras 12 años intensos y maravillosos. Lo primero – que supongo nos ocurre a la mayoría – fue una sensación repentina de vacío absoluto.
Aquí tengo que agradecer enormemente la oportunidad de poder incorporarme al método MGC. Era consciente de la necesidad de reaccionar, pero también de que necesitaba ayuda para ello. No había buscado trabajo desde hacía 16 años. ¡Y no tiene nada que ver con entonces, claro!
Cuando pienso en lo vivido durante el método MGC, me surgen las siguientes palabras: “abrupto”; “constructivo”; “control”.
“Abrupto” porque desde la primera conversación con Marta, y enseguida en el taller POP, te das cuenta de todo aquello de valor que tienes a disposición para poder seguir creciendo y de que no eres el único atravesando las mismas dudas. Pero también sin pelos en la lengua, recibes un feedback muy claro sobre aquello que debes mejorar. A partir de aquí cada uno tenemos dos opciones: escondernos en una esquina o ¡lanzarnos a por los objetivos!
“Constructivo” me viene por el feedback inmediato que recibes de compañeros del método y en mi caso de Marta y Marisa, todo dentro de un entorno que ellas construyen basado en la más absoluta confianza. Constructivo también porque una vez enfrentado a la realidad, hay un método sólido que te ayuda en tu reflexión profesional, a planificar tu estrategia para lograr las metas que tú te marcas y que facilita la construcción de tus mensajes – todas ellas tareas nada fáciles.
Finalmente, “control” porque a partir de este momento, vuelves a estar en el “driving seat” de tu vida profesional. Controlando los eventos y la ejecución de la estrategia y plan que tú te has marcado.
Puedo decir que estos últimos meses para mí han sido de lo más divertidos, una vez tomado bajo buen criterio de Marta y Marisa, el tiempo adecuado para construir y volver a tomar el control.
Realmente han sido 3 meses lo que he tardado en encontrar un trabajo que se adaptara a mis aspiraciones profesionales. Me he reunido con todo tipo de personas, de todos los niveles, de diferentes sectores, con diferentes planteamientos de la vida, sus empresas y sus sectores. Ha sido una oportunidad de oro para abrirme al mundo y de la que tengo que agradecer la ayuda y el apoyo a muchas personas. El método me ha armado de valor y claridad de ideas y me ha permitido hacer cosas que nunca hubiera hecho. Por ejemplo, en un evento acercarme en frío a un directivo clave, de una empresa objetivo. Construir desde ese primer momento una relación que en mi caso desembocó en una oportunidad y oferta de trabajo. O por ejemplo que personas de mi red de contactos me pusieran en contacto con personas clave de diferentes sectores, y como por arte de magia algunas de esas conversaciones que se iniciaron con un café se convirtieran en una oportunidad y una nueva oferta de trabajo. ¡Vamos, que esto que me contaban Marta y Marisa del mercado oculto, de generar tú la oportunidad, o ganarte un nuevo prescriptor y que en su momento no entendía bien, ¡es muy real! Si bien requiere de un esfuerzo personal importante.
También puedo decir con confianza que las personas son mucho más generosas de lo que uno puede imaginarse. En el grupo MGC he conocido personas brillantes y que me han apoyado de una manera fantástica. Sobre todo me ha sorprendido en este proceso, como terceras personas que no me conocían de nada tomaban el testigo de ayudarme con introducciones, presentaciones e incluso en algún caso ¡referencias!
La mayor pena que me da el incorporarme a la rueda del día a día en un nuevo puesto de trabajo de nuevo es el tiempo que he vivido con mi mujer y mis dos hijos estos meses. He pasado un tiempo con ellos que espero haber sabido aprovechar, y también a quienes tengo que agradecer su apoyo incondicional en todo momento.
Por supuesto, si estás leyendo este blog y puedo ayudarte en algo, no dudes en pedírmelo. Estaré encantado de ayudar/apoyar en lo necesario.

Destapar lo que está tapado…Creo que así podría definir mi actividad profesional.

Marta Gil-Casares.

  • Dedico mi tiempo a escuchar situaciones diversas acompañadas de estados de ánimo convulsos.
  • Dedico mi tiempo a escuchar el fondo de lo que no se emite con palabras sino que se concluye con gestos.
  • Dedico mi tiempo a hacer patente a otros lo que quieren ignorar.
  • Dedico mi tiempo a evidenciar el valor que tienen y ya no recuerdan.
  • Dedico mi tiempo a hacer lo que realmente me gusta, que la persona crea en sí misma y sea autónoma gestionando su trayectoria profesional futura, sin importar la edad que tenga.

Y desde aquí quiero dar las gracias a todos y cada uno de ellos por permitirme hacer lo que me gusta.

¡Felices Fiestas!.

Frente a frente…..

Marisa de Diego.

En este espacio hemos compartido reflexiones sobre el poder de cada uno de nosotros a enfrentarnos a situaciones nuevas que nos asustan y no sabemos con certeza si seremos capaces de conseguir el éxito, tanto personales como profesionales. Precisamente por la asiduidad con la que tenemos que enfrentarnos a ellas es por lo que escribo estas líneas ligadas a profundizar en la reflexión.
Cuando tenemos que hacer frente a una situación nueva y, en muchos casos, motivada por un desencadenante inesperado y doloroso, la primera reacción es decirme a mi mismo “yo puedo” aunque simultáneamente alguien me repite sin cesar “no lo conseguirás”.
Sabemos que quién nos lanza estos mensajes es nuestro segundo yo (lo que llamamos saboteador), pero tiene mucha fuerza si permites que se asiente en tu ánimo y decisión. Te produce ansiedad, dudas de tus capacidades y temes, ante todo, fracasar.
No es fácil gestionarlo pero siempre hay vías que nos funcionaran. No podemos simplemente negarlo sin más, porque seguirá ahí. Debemos utilizar una estrategia adecuada a cada uno que nos ayude a minimizar su presencia y liderazgo en nuestra actuación.
Cuando hablo de estrategia no me refiero a poner en positivo sin más los mensajes de negación que me llegan: “no podrás-puedo hacerlo”, “no estás preparado-tengo los recursos”, “los hay mejores que tú-yo tengo mucho que aportar como los demás”, etc, etc…..
Según la experiencia y aprendizaje adquirido después de trabajar con muchos profesionales que se enfrentan a esta situación, los pasos a dar que dan su fruto son:
• En primer lugar deja de preguntarte “por qué a mi”.
• Comparte tu situación con otras personas para bajar el nivel de ansiedad. Bien sabemos que la verbalización nos ayuda a desahogarnos, al mismo tiempo que nos vamos dando cuenta de que realmente hay muchas cosas que puedo y debo poner en marcha.
• Escribe tu objetivo a corto y medio-largo plazo. Sobre todo en el medio-largo plazo busca tu sueño. Esta fase requiere de una reflexión profunda sobre todo el aprendizaje obtenido a lo largo de tu carrera.
• Poner en marcha acciones diferentes. Atrévete a cambiar. Este paso es el más importante ya que tener pequeños avances, te permitirán “manejar” los mensajes de negatividad que te lanza tu saboteador.
Hay que ser consciente que lo que valía hace unos años ha dejado de funcionar. Intentar hacer lo mismo que has hecho en otras situaciones cuando el mercado ha cambiado tanto, no te ayudará en esta fase tan crucial. Te animamos a que pidas ayuda si no tienes clara la estrategia a seguir. Eso hará que ganes tiempo y cojas el camino correcto. Hay muchas personas que han pasado por este proceso y han conseguido su objetivo.
¿Por qué no conocer su experiencia?.

I’ve got the power!!!!!

María José Lasarte.

Esta mañana mi amigo Jean-Paul nos ha compartido un vídeo muy curioso. Trata de una señora inglesa, Eileen, que cada día conduce un Mini amarillo para llegar a su gimnasio a recibir clases de yoga. En el vídeo, Eileen explica cómo practicando yoga cuida su cerebro y mantiene sus músculos en forma. También comenta que acostumbra a comer sano y a beber 2 vasitos de vino al día, el diminutivo lo he puesto yo.

¿Y qué tiene de peculiar el vídeo de Eileen?

Pues que Eileen tiene 104 años.

Cambio de escenario. Justo esta semana he asistido al Encuentro Sanitario que el IESE organiza cada año, esta vez con el título Towards value-based Healthcare. Asisto cada año porque es la manera más eficiente para empaparme de las claves y tendencias del sector, en una única jornada y con un formato súperameno. Os podría hablar sobre un montón de temas que nos interesan a todos porque todos somos o seremos pacientes, o mejor dicho, todos somos personas a las que nos ocupa nuestra salud. En este post me centraré en uno de los temas más troncales: la edad media de la población ha crecido, buena noticia, y con ella los gastos sanitarios derivados de las enfermedades crónicas y la dependencia, mala noticia.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Eileen?

Eileen ha elegido el camino del empoderamiento. Una paciente crónica empoderada (o una ciudadana empoderada) tiene enormes beneficios tanto para ella como para el Servicio de Salud de su país. Ella misma cuida la adherencia a su tratamiento e incluye hábitos saludables en su vida, lo que redunda en mejor salud y menores costes para la Sanidad.

Empowerment. Empoderamiento. Me encanta esta palabra porque lo significa todo. La persona empoderada, la que ha decidido llevar las riendas de su vida, ¡tiene el poder! En lo que se refiere a la salud y en otros aspectos de la vida.

Quien decide que su actitud sea de proactividad en todo lo que depende de él o en la gestión de las circunstancias, se hace responsable de sí mismo, empujará sus proyectos, dará pasos firmes hacia su objetivo… y, además, y tanto o más importante, irá conociéndose más, tomará conciencia de sus necesidades, sus emociones, sus estados de ánimo, sus pensamientos. Ante un tropiezo sabrá cómo activar su motivación, levantarse y seguir palante.

Si queréis ver el vídeo, aquí está el link, a mí me ha resultado muy inspirador:
http://www.bbc.com/news/uk-england-norfolk-37775585

Focalízate en lo que esté en tu mano mejorar. También aumentará tu círculo de influencia y tu autoconocimiento. Feliz viaje. #I’ve got the power.

Layout mode
Predefined Skins
Custom Colors
Choose your skin color
Patterns Background
Images Background